Conferencia en el Museo de Nerja

 

CN espacio funerario prehistoria

 

MNFCN

Fundación Cueva de Nerja

Plaza de España, 4

29780-Nerja (Málaga)

Tlfno.: 952 52 72 24

 

Anuncios

El sur de Picasso. Referencias andaluzas – en el Museo Picasso.

 

1_sur_picaso_655

 

l sur de Picasso. Referencias andaluzas es una exposición del Museo Picasso Málaga que, con el auspicio de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte y patrocinada por la Fundación Unicaja, recorre la historia del arte español mostrando obras de Picasso junto a valiosas piezas arqueológicas y pinturas de grandes maestros como Zurbarán, Velázquez, Murillo, Goya, María Blanchard y Juan Gris, entre otros, en una ambiciosa muestra que transita desde el arte íbero, pasando por la antigüedad clásica y desembocando en la modernidad de sus coetáneos. 
La influencia del Mediterráneo, la mirada mágica, el retrato en la historia, lo clásico, la representación de la vida y la muerte en el Barroco, las dolorosas, los arquetipos y los rituales son algunos de los argumentos que sustentan esta aproximación a temas que forman parte de la iconografía del artista malagueño como son la tauromaquia, el bodegón, la vanitas, la maternidad o los ritos.
“Para mí no hay ni pasado ni futuro en el arte. Si una obra de arte no puede vivir siempre en el presente no ha de ser considerada en absoluto. El arte de los griegos, de los egipcios, de los grandes pintores que vivieron en otras épocas no es un arte del pasado, tal vez está más vivo hoy de lo que lo estuvo nunca”.
Pablo Picasso en conversación con Marius de Zayas, 1923. En: Josep Palau i Fabre.
Picasso: de los ballets al drama, (1917-1926). Barcelona: Polígrafa, 1999, p. 487
El sur de Picasso. Referencias andaluzas brinda un recorrido sintético por la historia del arte español mostrando obras de Pablo Picasso junto a valiosas piezas arqueológicas y pinturas de grandes maestros de nuestro país, en una ambiciosa muestra que abarca desde el arte íbero, pasando por la antigüedad clásica, el barroco y finaliza cuando el artista malagueño se convierte en una figura guía para sus coetáneos protagonizando un episodio esencial en la modernidad artística española. Esta exposición está enmarcada en el proyecto internacional Picasso-Méditerranée, liderado por el Musée national Picasso-Paris, con el auspicio la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte y patrocinada por la Fundación Unicaja.
En El sur de Picasso. Referencias andaluzas se explora el tránsito intelectual que hace Picasso del sur al norte, sirviéndose del patrimonio simbólico de su tierra para regresar de algún modo al origen, queriendo centrar la atención en la profunda huella que la cultura mediterránea ibérica tuvo en su obra. Para ello ofrece el diálogo entre una selección de obras de sus diferentes periodos creativos con ejemplos escogidos del rico patrimonio histórico-artístico español, del que fue un gran conocedor.
El sur de Picasso. Referencias andaluzas tiene entre sus objetivos subrayar cómo el carácter visual de la obra de Picasso está marcado por rasgos y cualidades como la austeridad o el descreimiento afines a la memoria colectiva de este país, palpables en su patrimonio artístico y presentes en las expresiones afectivas de las gentes que durante muchos siglos han ido construyendo artísticamente una identidad cultural que en el caso específico de Andalucía es un claro crisol de tres culturas.

Antonio R. Montesinos – LOOP-HOLE en la Galería Isabel Hurley

 

LOOP-HOLE

 

25 de octubre – 7 de diciembre de 2018 / October 25th – December 7th 2018

La expresión inglesa Loop-Hole significa literalmente «un agujero en un bucle», pero se puede traducir como un «vacío legal», un «resquicio» o directamente como “escapatoria”.

Con esta expresión se explica cómo siempre que hay un loop —un bucle, un nudo, un obstáculo— este mismo bucle abre un espacio —agujero— por donde poder escapar. Se utiliza frecuentemente para hablar de vacíos legales, de huecos en la seguridad y en general de todo lo que escapa a un sistema de clasificación, de seguridad o de disciplina.

Este proyecto Antonio R. Montesinos pretende continuar investigando sobre metodologías, conceptos y temáticas habituales en su trabajo, como la deambulación urbana, la fotografía o la utilización de objetos y materiales encontrados. En el plano conceptual se pretende trabajar una vez más sobre «lo ordenado y lo entrópico», la reinterpretación de reglas, lo lúdico y sobre cómo podemos ejercer cierto rango de libertad cuando usamos de forma distorsionada las estructuras que organizan nuestra experiencia cotidiana.

Por tanto, la exposición pretende exhibir una serie de piezas que juegan/pervierten ciertas estructuras que organizan nuestros movimientos en el espacio público. Estructuras como las vallas, la señalización pública o los procesos de higiene. 

 

Mail -Art: La locura.

 

La locura, 29-5-2018

 

Tema: La locura

Técnica: libre (dibujo, collage, pintura, grabado, fotografía, etc.) 

Tamaño: 10 cm x 15 cm

Fecha de cierre: 22 de Octubre de 2018

Cada obra debe llevar al dorso los datos del autor: nombre, dirección postal y correo electrónico.
Las obras deben ser enviadas: por correo postal, o por e-mail.

Por e-mail: en formato jpg de 300 dpi a luismorado@hotmail.com

Por correo postal a: 

Luis Morado 

Pedernera 360 “5” (1406) CABA, Buenos Aires 

Argentina

No habrá selección ni devolución de obras. 

Todas las obras serán subidas a la página: 

 

http://artecorreo-mailart.blogspot.com

 http://luis-morado.blogspot.com.ar/

http://tallermolinorojo.blogspot.com.ar/

http://artecorreo-mailart.blogspot.com.ar/

 

Kovatchev exhibition in Brussels, 7th October 2018

valentin kovatchev in brigit art gallery

EXPOSITION

BRIGIT ART GALLERY
a le plaisir de vous inviter à l’exposition de

PHILIPPE BRODZKI / Sculpture

VALENTÍN KOVATCHEV / Peinture

 

– HORAIRE –

de mercredi à samedi de 15h00 à 19h
le dimanche de 11h00 à 19h00
ou sur rendez-vous

le lundi et le mardi la galerie restera fermée

 

Valentin Kovatchev was born into a family of jurists and diplomats in Sophia in 1953.

He graduated in the Faculty of Fine Arts in Sophia in 1981, specialising in engraving.

Artist, curator, professor, editor and gallery owner, has been committed for decades to the creation, editing and promotion of contemporary artists, by participating in art fairs and biennials, as well as in various projects, both on a national and international level in Bulgaria, Czech Republic, Germany, France, Belgium, Italy, Spain, Finland, Switzerland and Great Britain, among others countries. Also, he has participated as a jury member in diverse contests and biennial painting, drawing and engraving shows.

His marriage in Spain in 1992 led to his moving his residence from Sophia to Malaga, an event which led to the spectacular creation of a new Spanish series and themes.

In 1994, for the first time in Spain, he directed an engraving course, which inaugurated the Workshop of the Goya Museum.

In 1995 he was nominated Academician Correspondent in Malaga by the Royal Academy of Fine Arts of Saint Elisabeth of Hungary, in Seville.

In 1996 he was nominated Academician of the Senate by the International Academy of Modern Art of Roma. He obtained the Goya Silver Medal, representing Spain, in the “X Biennial of Iberoamerican Art”, held in Mexico City, D.F.

In 1999 he obtained Spanish citizenship.

His work has been recognised and awarded prizes nationally and internationally on numerous occasions and is now presented in innumerable public and private collections throughout the world.

Brigit Art Gallery

Rue de Rollebeek 36
1000 Brussels, Belgium

+32 497 15 61 98
info@brigitartgallery.be

 

Radiante porvenir – El arte del realismo socialista – hasta el 21 de Enero de 2019

radiante-porvenir

 

Los años entre 1930 y la década de 1950 son un período extremadamente controvertido en la historia del arte ruso. En ese momento, se estableció un régimen totalitario en la Unión Soviética, que controlaba todas las esferas de la vida de los ciudadanos. El proceso artístico en el país también fue regulado por el estado. La función principal del arte fue la implementación de propaganda con el propósito de “alteración ideológica y educación de los trabajadores en el espíritu del socialismo”. El realismo socialista se convirtió en un método creativo obligatorio para todo el arte soviético.

De la misma manera que el realismo era comprensible para las grandes masas, se pidió a los artistas para crear una imagen convincente de un estado unitario, justo y próspero en el que gracias a la victoria del socialismo, cada ciudadano es feliz y lleno de entusiasmo por el trabajo.

 

radiante-porvenir-050218134804a88a55

 

En la década de 1920 y principios de la de 1930, el desarrollo estilístico del arte soviético estaba en marcha. Las obras de estos años incluyen una amplia gama de tradiciones cultivadas desde el arte arcaico al Constructivismo; sin embargo, como resultado de la lucha, a mediados de los años 30, contra el formalismo se estableció como lenguaje oficial el realismo, gravitado en la pintura rusa del cambio de los siglos XIX y XX. Los artistas de mayor éxito que trabajan en esta línea fueron Alexander Gerasimov y Vasily Efanov.

Ellos crearon los retratos de los líderes del Partido Comunista y jefes militares, sus espectaculares imágenes de desfiles, solemnes reuniones, visitas y acontecimientos de importancia se difundieron a través de medios impresos. Estas obras “oficiales” fueron el núcleo ideológico del arte del realismo socialista, cumpliendo una de sus principales misiones: la creación y el mantenimiento del culto a la personalidad de Josef Stalin y otros líderes soviéticos. Una gran cantidad de obras de todo tipo de arte se dedicó a episodios reales y míticos de sus biografías, para representarlos en las imágenes como  revolucionarios heroicos, guerreros, líderes sabios, “amigos del pueblo”.

Un lugar importante en el complejo temático del realismo socialista fue ocupado por obras dedicadas al trabajo. Los artistas cantaron los éxitos de la industrialización, la construcción y la agricultura; en el camino de la colectivización, alabaron a los obreros avanzados y los campesinos koljosianos. Muchos artistas dedicaron su trabajo al ejército y la armada: maniobras militares y desfiles, retratos e imágenes colectivas de soldados y comandantes, el equipamiento militar, la historia revolucionaria de las fuerzas armadas soviéticas; estas historias estaban llenas de eventos festivos, que organizaba periódicamente la dirección política del Ejército Rojo. Una presentación vívida y espectacular de los logros del país soviético fue un importante medio de agitación, diseñado para ayudar a movilizar a los ciudadanos para cumplir con las tareas políticas y económicas establecidas por el partido y el gobierno.

 

radiante-porvenir-120218114929994a48

 

Las brillantes imágenes del arte soviético están dedicadas también a los temas de la juventud, la cultura física y el deporte. Del mismo modo tenían un significado ideológico, ya que las imágenes de la juventud soviética, criada por el poder soviético, personificaban el brillante futuro del país.

La idea utópica de crear un hombre nuevo, un comunista convencido, cuerpo perfecto y fuerte espíritu, encuentra en estas obras contornos visibles. En el marco de este tema, los artistas tenían más libertad para trabajar con la forma, lo cual fue facilitado por los mismos ejercicios deportivos con sus movimientos y poses. Los principales maestros en esta área eran Alexander Deineka y Alexander Samojválov, con obras que se acercan al neoclasicismo.

En el contexto general del realismo socialista, una variedad de géneros, temas y temas podría adquirir un significado ideológico. El canon existente del trabajo realista socialista, además de la veracidad ideológica, sugería espectacularidad, narración, didacticismo. Estaba dirigido a los sectores más amplios de la población y formó un mito optimista sobre la implementación de la utopía comunista.

Al igual que los mitos de la antigüedad, que se teje en el tejido de la vida y formó una especie de filtro a través del cual el pueblo soviético tuvo que aceptar la realidad. Todo un ejército de maestros trabajó en la creación de este mito, muchos de los cuales lograron crear obras muy impresionantes y que demostraban un gran talento. Se reflejan no sólo los requisitos y normas ideológicas, sino también la voluntad colectiva de la gente, sus sueños seculares de la justicia, la abundancia, la belleza, que no podían alcanzarse en la vida.

 

David Burliuk – Hasta el 3 de Febrero de 2019 Colección del Museo Ruso

 

David Burliuk (1882–1967) fue una de las personalidades más llamativas de la cultura artística rusa de principios del siglo XX. En Rusia se le conoce como el Padre del Futurismo Ruso.

En realidad, si descontamos unas pocas obras producidas ya en América a mitad de los años 20, el trabajo pictórico de David Burliuk no tiene una relación directa con el Futurismo europeo, que se proponía presentar temas ligados a la industrialización, a los nuevos ritmos y velocidades de la ciudad.

Es indudable, en cualquier caso, que David Burliuk se esforzó por sentir, adoptar y representar en su arte el arrojo, la agudeza y brutalidad de temas y sujetos, así como los métodos compositivos y de color que el futurismo había introducido en el mundo del arte.

El artista disfrutaba rotando imágenes e intercambiando horizontales y verticales (Paisaje desde cuatro puntos de vista, 1911). Las figuras de personas o caballos que se ensamblaban como piezas de un puzzle de superficies coloreadas (Pequeños rusos, 1911) deleitaban tanto al artista como a sus contemporáneos.

En la Rusia del tiempo estos métodos, aunque inicialmente percibidos como infantiles, acabaron mostrando la audacia y capacidad de innovación del artista.

 

david-burliuk

 

David Burliuk y el Futurismo

La actitud vital típica del Futurismo se adaptaba perfectamente al carácter de David Burliuk. Fue iniciador y participante en la mayor variedad de acciones artísticas, organizaciones y exposiciones. A juzgar por los recuerdos de sus contemporáneos, todo el mundo lo conocía.

David Burliuk siempre fue un artista prolífico. Trabajó mucho en Rusia, pero una parte considerable de su legado está dispersa por varios países. Tras dejar Rusia, David Burliuk pasó dos años en Japón, donde creó una serie completa de trabajos en la línea del futurismo.

Se trasladó a América en 1922, permaneciendo allí hasta su muerte en 1967. En sus más de cuarenta años en el país pintó un gran número de obras en varios estilos, incluyendo algunas Primitivistas, sobre la vida ordinaria de americanos, rusos y ucranianos.

Durante este período él y su mujer, Marusia, produjeron el periódico Color y rima, que publicó material poco conocido sobre la cultura mundial.

Durante la Guerra Fría sus publicaciones sobre arte ruso, muy infrecuentes entonces en Occidente, fueron muy importantes no sólo por venir de un contemporáneo, sino de alguien que había estado directamente involucrado en el ambiente de aquellos años.

Así, hasta el final de sus días, David Burliuk actuó como un motor que transportaba ideas e información capaz de influir en la sociedad, confirmando de este modo su vinculación con el Futurismo.

 

Exposición temporal – Kazimir Malévich 15/09/2018 — 03/02/2019

 

Kazimir Malévich es uno de los artistas más famosos del siglo XX. A mediados de la década de 1910 creó una tendencia de arte abstracto que bautizó como “suprematismo” (del latín supremus – lo más alto), y que no ha dejado de influir en pintores, arquitectos o diseñadores de todo el mundo.

La exposición presentada en Málaga se nutre de la colección de obras de Malévich pertenecientes al Museo Estatal Ruso de San Petersburgo, la mayor y más completa de este maestro. El conjunto de obras expuesto, incluyendo 16 piezas que se ven por primera vez en España, revela la trayectoria creativa inicial de Malévich, la invención del suprematismo como expresión innovadora de su percepción del mundo mediante un lenguaje abstracto y, finalmente, el desarrollo y transformación del suprematismo geométrico en formas figurativas que él llamó “supronaturalismo”.

En la búsqueda de su camino en el arte, Malévich, como muchos de sus contemporáneos, se sintió sucesivamente atraído por el impresionismo, la obra de Cézanne y el futurismo, pero ninguna de estas etapas fue muy larga.

Ya en 1913, Malévich pinta varias obras de carácter alógico que le llevan a la idea de crear la ópera bufa Victoria sobre el sol (con música de Mijaíl Matiushin y libreto de Alexéi Krucheniy).

En esta pieza se presentaba la batalla de la gente del futuro contra los prejuicios burgueses, simbolizada por la aparición de un telón donde el sol tiene la forma de un cuadrado negro en lugar del habitual círculo rojo.

Este es el origen del Cuadrado negro: una metáfora para una encarnación radicalmente nueva del arte en tiempos modernos. Empezar de cero y cambiar totalmente el lenguaje expresivo del arte: esa era la idea que guiaba el suprematismo de Malévich.

A finales de 1915, en la entonces llamada Petrogrado, el Cuadrado Negro y el Cuadrado Rojo se presentaron, junto con más de 30 obras suprematistas, en una exposición llamada a ser un punto de inflexion en la historia del arte: “0,10. La última exposición futurista”.

Después de la Revolución rusa en octubre de 1917, Malévich se dedicó a reorganizar la educación artística según los nuevos principios de la vanguardia. Como muchos de sus contemporáneos, buscaba una manera de renovar el marco en que debía habitar el hombre moderno cambiando la práctica de la arquitectura y el diseño.

 

exposicion-kazimir-malevich-malaga

 

Malévich y el suprematismo

A mediados de los años 20 Malévich, que no podía permanecer indiferente a una situación sociopolítica cada vez más difícil, especialmente para un campesinado que fue despojado de todo por el nuevo régimen, busca una salida expresiva a las dificultades que encuentra su suprematismo pictórico para ser entendido en la sociedad soviética.

Fiel a su idea de que el artista debía reflejar la vida real, pero siempre de un modo artístico y no naturalista, comenzará a pintar campesinos, obreros y, en general, obras temáticas a partir del final de los años 20.

Sin traicionar el suprematismo que había creado en la década anterior, lo transformó en una nueva forma. Los personajes en las composiciones figurativas de esta nueva etapa no tienen peso, no son retratos ni expresan acciones concretas. Los fondos no son paisajes pintados; son abstractos, como en las composiciones suprematistas de los años 10.

Basta comparar estas obras con las producidas al mismo tiempo por los contemporáneos de Malévich que se atuvieron a la norma del Realismo Socialista (como las de Samokhválov o Deineka que este museo presenta en las salas contiguas), para entender la radical diferencia que distingue a este artista.

Igual que antes, Malévich produce imágenes universales cuyo sentido no descansa en la reproducción de la realidad sino en una encarnación plástica sin referentes concretos.

Durante los últimos años de su vida Malévich siguió replanteándose la cuestión de qué estilo usar. A juzgar por el Retrato de la mujer del artista, el Autorretrato y otras obras terminadas de este ciclo, Malévich volvía a marcar distancias con el  realismo soviético, ahora recurriendo a estilos del Renacimiento para crear imágenes elevadas e impersonales de sus contemporáneos.

Incluso llegó a escribir el título Artista en el dorso de su Autorretrato, confirmando así la imagen universal de un Creador.