galeria isabel hurley

Natalia Castañeda 04-18

 

NATALIA CASTAÑEDA
Caricias y pellizcos

Inauguración viernes 20 de abril de 2018, 20:00 h.

20 de abril al 9 de junio de 2018

 

Exposición de cerámica que pone este material en diálogo con la escultura, la instalación y el vídeo, explorando el lenguaje de las manos en una serie de acciones que involucran el hacer, el gesto y la huella. Las cerámicas cuestionan dinámicas de política interior, como el diálogo entre lo duro y lo maleable; la izquierda y la derecha; lo orgánico y lo artificial; la simetría y el defecto. Son un conjunto de enunciaciones de gestos mezclados con residuos cotidianos. Como comentarios irónicos al paisaje hecho con las manos.

CUANDO EL PAISAJE ES LA PIEL
Sergio Alvarez

Los mecanismos que mantienen la vida odian exhibirse; acostumbran esconderse bajo una capa de belleza o una acumulación de accidentes que, según corresponda, llamamos paisaje o piel. Es a este encubrimiento estético que ha dedicado Natalia Castañeda Arbeláez su indagación artística.

Desde las primeras exposiciones, la reflexión sobre el paisaje, sus métodos y sus formas, atraviesa la obra. Hay pinturas que convierten el color en una mirada inquisidora de la naturaleza, hay instalaciones que invitan a interactuar con su fragilidad, hay esculturas que nos llevan a preguntarnos sobre lo que vemos y sobre la necesidad de representarlo. Hay ríos que fluyen como una forma de optimismo vital y hay videos que convierten la observación de la montaña en  una meditación en la que la belleza y las dudas nos pegan como viento en la cara.

El trabajo de Natalia observa con atención la pasión estética del planeta y nos obliga a preguntarnos el porqué de su existencia. En Caricias y Pellizcos, Natalia se toma un respiro de las caminatas y los viajes y se encierra en el taller a trabajar la arcilla; un material que también se esconde bajo la superficie del mundo que vivimos pero que, una vez descubierto, ha dado al hombre casa, herramientas cotidianas y posibilidades de auto representación.

La arcilla es tal vez el material artístico más primitivo y es por eso mismo un material al que hay que entregarse sin prejuicios ni prevenciones. En manos de Natalia, la cerámica se convierte al mismo tiempo en piedra, cuerpo o paisaje industrial y su flexibilidad o dureza se esculpen como fetiche, desecho o piel. En las esculturas de tamaño mediano opone lo industrial a lo sensual, lo que ha construido la máquina y lo que ha sido fruto del deseo de lo biológico por reproducirse. Son piezas que contraponen lo residual con lo efímero;  figuras en las cuales la mano no intenta dar forma sino seguir el rastro de un mundo que se levanta gracias a la necesidad de amor, el capricho o la desesperación.

Junto a ellas se exponen piezas más pequeñas y, por eso mismo, más íntimas. Pequeñas esculturas que acarician el barro, lo presionan, le dan masajes, lo pellizcan, lo soban e, igual que en las relaciones humanas, son producto de un cariño y una complicidad que dejan huellas imposibles de borrar. Este conjunto de cerámicas vuelve piedra lo que alguna vez fue entrega y, con ello, nos lleva a preguntarnos por qué la vida es un eterno querer y, al tiempo, un eterno riesgo.

El tercer componente de la exposición es un video en el cual la reflexión sobre lo vivo y sobre su representación es un dialogo entre un brazo y una mano inquietos y sus dobles en barro. Lo que inicialmente es un homenaje pasa a ser conversación, juego de opuestos y complementarios, de izquierda y derecha, de fuerzas que sueltan o agarran. Una charla que tiene un momento de esplendor y, poco a poco, va perdiendo el jugueteo y la alegría y se convierte en reclamo y violencia.

¿Son el amor y el deseo una forma de plenitud o sólo el inicio de la decadencia? ¿Acariciarse, besarse o pellizcarse son caras de la felicidad o señales de una futura tristeza? ¿Por qué lo maleable pasa por el fuego y se hace piedra? ¿Por qué el deseo es también una manera de autodestrucción?

En últimas, Natalia convierte el barro en materialización del tiempo, muestra cómo el paso de los días destruye incluso el más hermoso paisaje o la más hermosa piel. Piel y paisaje son al mismo tiempo la máxima expresión de la belleza y fachadas de un mecanismo vivo que se agota, que muere, un mecanismo que, queramos o no, se descompone.
Natalia Castañeda Arbeláez CV 
(Manizales, Colombia 1982)
Vive y trabaja entre Bogotá y Barcelona

Artista plástica y docente. Actualmente es doctorado del programa de Realidad Asediada, concepto, proceso y experimentación de la Universidad de Barcelona, ​​donde se realizó el Master en Creación Artística Contemporánea (2017). Realizó estudios de Artes Plásticas en la Universidad de los Andes en Bogotá (2004), Especialización en Creación Multimedia en la misma universidad (2006). Y obtuvo el DNSBA, en École National Supérieur de Beaux-Arts en Paris, Francia (2009). Es profesora asociada en la Universidad de los Andes y en la Universidad Javeriana. Fue becaria de la residencia BATISCAFO en la Habana Cuba (2006), Residencia CRAC Valparaíso Chile (2011), y ganadora para la realización del Laboratorio PINTURA ABIERTA, en el Banco de la República, Bogotá (2013).

Su trabajo re exiona sobre el dibujo y la pintura, estos medios hacia los límites con la escultura, para crear las fotografías que se revelan por el recorrido. Las tramas atmosféricas y las pulsaciones gestuales guardan una aproximación poética al ocio, para sumergirse en el paisaje a través de los encuentros inesperados. Ella trabaja en el contexto desde la cartografía para realizar libremente los recorridos desde el efecto, la memoria, el viaje y lo místico, hacia la admiración respetuosa del entorno que busca restablecer la relación esencial y espiritual con la naturaleza.

Ha expuesto dentro y fuera de Colombia. Algunas de sus Exposiciones individuales son: “Siguiendo el Río” en el Museo de Arte de Pereira, 2016. “La ola, la rueda y la masa”, Flora Ars-Natura. Bogotá, 2015. “Piedras de otros lados” Galería Isabel Hurley, Malaga, España. 2015 “Espera me amarro el zapato”, Galería Nueveochenta, Bogotá 2015. Pedras Errantes, Galeria Marilia Razuk, Sao Pablo, Brasil, 2014. Ficciones para una postura presente, Nueveochenta, Bogotá. 2011. Contando piedras en el jardín de mi casa, Museo de Arte de Caldas, Manizales, 2010. Exposiciones colectivas: “Campo a través” Colección del Banco de la Republica. Sala Alcalá, Madrid, España, 2018. “Colombia, une histoire Colombien” Les Abattoirs, Toulouse, Francia, 2017. Acorazado Patacón. ARCO Colombia. Tabacalera. Madrid. España. Territorios en juego. Espacio Odeon. Bogotá. “Impulse, Reason, Sense, Con ict. Abstract Art from the Ella Fontanals-Cisneros Collection”. CIFO art space Miami. USA. Nuevas Aperturas: color, tiempo, espacio y materia. Museo de Arte y Cultura Colsubsidio. Bogotá 2014. Lugares Extraños, Solo Projects. PARC. 2013. I TRIENAL INTERANCIONAL DEL CARIBE, Santo Domingo. R Dominicana, 2010. Entre líneas, MOCA. Buenos Aires. Argentina, 2009. Asimetrías y convergencias, Galería Vermelho, Sao Pablo, Brasil, 2009. Prix de Dessin, Academie des Beaux-Arts, Paris, 2008. IX BIENAL INTERNACIONAL DE CUENCA, Ecuador, 2007. Al aire libre, Museo de Nacional de Colombia, Bogotá, 2007.

 

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