Antonio R. Montesinos Un ejercicio no intencional, un resultado inesperado Inauguración Viernes 29 de abril de 2016 a partir de las 20’00 h.  29 de Abril – 18 de Junio, 2016 / April 29th – June 18th, 2016

Antonio R Montesinos

Con la propuesta para esta individual, el artista pretende profundizar en la reutilización de objetos recuperados del ámbito de la construcción. Desde un enfoque neomaterialista aborda su descontextualización para trabajar en la búsqueda de nuevos modos de diálogo entre ellos y con el espacio. La fase previa del proceso queda enmarcada en un ejercicio de deriva intencionada aunque azarosa, en la órbita situacionista, entendida como marco propiciatorio de situaciones para la acción y el juego y como importante plataforma de crítica social y lanzadera al empoderamiento del colectivo ciudadano activista. Si bien, concediendo preeminencia a lo que el objeto demanda, con un presupuesto de partida posthumanista en tanto que se le otorga la centralidad, pasando de sujeto pasivo, mero soporte de la exclusiva intervención que el humano ejerce sobre el, a sujeto activo, con entidad propia. A partir de ahí se produce la concurrencia de diversas agencias o agentes sin jerarquizar, correspondiéndole al artista el papel de catalizador. El objetivo final es encontrar y sugerir nuevas vías de interpretación de nuestra realidad urbana, rompiendo con la extenuante y alienante dinámica de loop en las estrategias de gentrificación y destrucción del territorio.

El azar forma parte del juego y lo lúdico ha sido reclamado desde diferentes posiciones de las vanguardias descontentas. La experiencia azarosa es la esencia de lo lúdico y en el juego reside el espíritu de la transgresión y el fundamento de la cultura, según Huizinga. El concepto de entropía no es ajeno al trabajo del artista, cuyos últimos proyectos ponen de manifiesto el desorden y la incidencia del azar presentes en todo sistema. El artista ludens prefigura una urbe ludens como espacio de acción colectiva, expresión, confrontación y producción cultural. El juego, el azar, la entropía, afectarán así a la supervivencia de los objetos, una vez han escapado a la destrucción, y, por tanto, de todo su bagaje: material, ético, histórico, afectivo, político…

Para J. Ranciere el arte que genera sentido político, en la más amplia acepción de la expresión, se forma en los márgenes. Loreto Alonso establece unas categorías de producción como la distraída, la desobediente, la precaria y la invertebrada, todas ellas habitantes de los intersticios dejados por otras, que lejos de pertenecer a mundos alternativos son tácticas en los adentros y afueras prefijados, configurando con ello nuevos planteamientos que aspiran a modificar las condiciones en que tienen lugar en virtud de nuevas posibilidades, plenas de potencial creativo y de capacidad de resistencia frente al orden establecido. El proyecto en que se enmarcan las obras de esta individual se ha generado desde los que se consideran espacios mas extremos de la marginalidad material, los residuos ubicados en espacios residuales. Podríamos hablar de los no objetos de los no lugares. Existe una filiación con las prácticas anarquitectónicas de Gordon Matta-Clark y el colectivo romano de arquitectos Stalker, tanto como con Basurama y su diferente aproximación a los desechos. Sin embargo y como ocurre con la que mantiene respecto del Situacionismo, hay una diferencia o, si se quiere, un matiz diferencial que reside en el presupuesto neomaterialista, que reconoce la entidad del objeto en si, frente al gesto de toma u ocupación de esos espacios por el Hombre.

Si para Susan Sontag la obra de arte consiste en una experiencia singular e indómita dotada de una dimensión política de alcance incalculable, las obras que Antonio R. Montesinos presenta en Un ejercicio no intencional, un resultado inesperado, testimonian su reivindicación del derecho de la presencia no humana en el planeta a ser respetada, proponiendo como medida el objeto y no las personas, poética que, en última instancia se define con postulados de sostenibilidad. El ideario ecológico se vehicula a través de la reutilización de elementos de desecho en la reconfiguración del medio urbano, eje de otra de las últimas líneas del trabajo del artista en su proyecto Inopias.

Por otra parte, en la esfera post conceptual, están presentes las nociones de proceso, serialidad y escala. Tampoco es frívola la referencia a lo póvera, en tanto que llamada de atención hacia las existencias mas insignificantes, como pueden ser todos aquellos materiales hallados en solares o construcciones en proceso de derribo. El carácter innegable de naturalezas muertas y el soporte fotográfico nos remiten a la esencia del bodegón, género menospreciado en sus orígenes por lo vulgar de los motivos. En el texto que Martí Perán elaboró para la exposición Futuros abandonados. Ayer ya era la cuestión, denunciaba que vivimos en la dictadura del presente, cuyas condiciones imposibilitan y coartan imaginar modelos alternativos. Afirma Borys Groys que las aspiraciones utópicas conducen a los artistas más allá de su contexto histórico: la huella del arte en el mundo es de mayor alcance que los efectos de la política, tantas veces causa de su devastación, ya que aquél se anticipa al futuro y su prolongada presencia le granjea la posibilidad de modelarlo.

Esta individual da cuerpo a toda una declaración de intenciones, una hoja de ruta hacia un futuro hipotético, sin desplazarnos de nuestros entornos vitales mas próximos, que, siguiendo las recomendaciones de Jünger, hemos de encarar libres de prejuicios y abiertos a una experiencia que incursione en la aventura; a la sorpresa, al asombro ante el lujo no ostentoso de lo auténtico, del desafío del ingenio; al desconcierto; a lo imprevisto; predispuestos a dejarnos sobrecoger por la belleza y el brillo de lo inútil; por la diversión del juego, del riesgo, de la fiesta; vulnerables como Stendhal a la emoción y erotismo de los sentidos. Bennet no concibe que se puedan pensar los objetos de forma ética si no se entiende su erótica, o políticamente si no se explora su estética.

En los espacios intersticiales es donde se oculta lo verdadero de la realidad -Robert Frank-; la intrahistoria ajena a las imposiciones de las macroestructuras narrativas; y sólo a través de la sinceridad es posible recuperar la credibilidad del Arte Contemporáneo, perdida, usurpada y destruida por el Sistema. Antonio R. Montesinos nos muestra los objetos que han captado su atención por medio del empoderamiento que el mismo les permitió -lo que supone una deriva dentro de la deriva-, como elementos vivos y autorganizados, con capacidad de atracción y de resistencia ante las imposiciones externas. Es por ello que aparecen en su auténtica y descarnada naturaleza, con toda la honestidad en ella contenida, simplemente acumulados, sin manipular, a impulsos de su propia esencia y dinámica entrópica, y sin que este proceso obedezca a ninguna tipología predeterminada, caso de los iglús de Mario Mertz o de su proyecto How to make a dome, en alusión a la cúpula geodésica diseñada por Buckminster Fuller. Esta morfología impide las estructuras de jerarquización vertical; no en vano, Fuller ideó el Mapa Dymaxión, que, dando un paso mas, proponía la eliminación de cualquier condicionamiento, hasta geográfico, determinante de jerarquías dominantes.

La acumulación, fenómeno estudiado por Weber como inherente al capitalismo, es en esta ocasión utilizada como arma para subvertirlo. Estos objetos, a modo de viajeros en el tiempo, desde un pasado no lejano y un espacio no distante nos sugieren nuevas perspectivas para enfocar el futuro y nuevos planteamientos ontológicos a fin de reconsiderar la diversas existencias y la interrelación entre ellas, lo que es indispensable en la coproyección y codiseño de un futuro factible.

IH Antonio R. Montesinos (Ronda, Málaga, 1979) Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia y Máster en Artes Digitales por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Ha expuesto su trabajo en diferentes espacios y centros de arte como La Centrale Électrique (Bruselas), Centro Ex-Teresa (México), Gdansk City Gallery (Polonia), Hospital Club (Londres), La Casa Encendida (Madrid), Centro de Arte Santa Mónica (Barcelona), I+CAS (Sevilla), CAAC (Sevilla), CACMA (Málaga) o EACC (Castellón). Cabe destacar entre su producción proyectos de exposición individual como Inopias, en la Galería Josedelafuente (Santander), Plan General de Ordenación Urbana, en Casa Sostoa (Málaga), How To Make a dome, en La Taller (Bilbao) o Entropía. Equilibrio, Ruido y Dispersión, en la Sala El Palmeral (Málaga). También ha participado en exposiciones colectivas como la XXIV edición Circuitos de Artes Plásticas de la Comunidad de Madrid, Who Makes Europe en Matadero (Madrid), Alrededor es imposible en La Casa Encendida (Madrid) dentro del programa Inéditos o Paisajismo Craneoencefálico, en la Galería Valverde (Madrid) dentro de Jugada a Tres Bandas. Ha obtenido diferentes becas por parte de instituciones como Injuve, Iniciarte, Instituto Ramon Llull y residencias en instituciones como Internationales Künstlerhaus Villa Concordia (Bamberg), BilbaoArte (Bilbao) o Residencia de Estudiantes (Madrid). Actualmente realiza una residencia en Hangar (Barcelona). Aparte de su producción individual ha colaborado activamente en diferentes proyectos colaborativos como el colectivo D_forma, el espacio de producción independiente Rampa, El deseo de Andar, Correspondencias desde Eyjafjallajokull o La Ciudad Demudada.

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