matias sanchez

Matías Sánchez. Jodidos pero contentos. 2013  Óleo sobre tela 200 x 200 cm.

 

Matías Sánchez

¡y ahora si quieren bailar búsquense otro timbalero!

Inauguración: viernes 27 de septiembre, a partir de las 20,00 h.

Del 27 de septiembre al  23 de noviembre de 2013

GALERÍA JM

 

Para Matías Sánchez, pintor autodidacta, los grandes maestros del pasado, de Beato Angelico a Caravaggio, de Goya a Miró, de Picasso a Basquiat, representan los párrafos de un hipotético libro de formación, que le acompaña a lo largo del sinuoso camino de descubrimientos y revelaciones que es precisamente el arte de la pintura. Porque, al final, se trata justamente de esto, de un camino de búsqueda, de una disciplina errática, llena de obstáculos y epifanías repentinas.

En este sentido, observando ese complejo texto visual que es la obra de Sánchez, nos llevan en un viaje que atraviesa el tiempo y el espacio de la pintura en una perspectiva individual, en algunos aspectos similar al trayecto iniciático de un aprendiz alquímico. Su comprensión de la historia se funde con una lúcida capacidad de observación del presente, creando un estilo híbrido, anclado a los cimientos de la tradición y, al mismo tiempo, tendido hacia las urgencias expresivas de formas de arte marginales, como los grafitis, los cómics, el arte popular y las ilustraciones. El crítico Iván de la Torre Amerighi lo ha definido “un pintor clásico y un artista contemporáneo”.

Matías Sánchez es sin duda un artista post-moderno, ya que incorpora el conocimiento del pasado con una férvida atención hacia los tics, las obsesiones, las manías de la sociedad.

Ya se ha dicho, en efecto, que el artista andaluz es un agudo observador de la vida cotidiana, pero no se ha subrayado suficientemente como su pintura refleja el clima hipócrita e inquieto de estos días. Matías Sánchez se define un pintor expresionista y, en cierto sentido, su cruda lectura de la realidad se refiere a artistas como George Grosz y Otto Dix, quienes representaban el ala izquierda de la Neue Sachlichkeit, más interesada en comprender los aspectos disonantes de la realidad alemana de entreguerras que en refugiarse en un imaginario de mágica y metafísica suspensión.

Eso sí, Matías Sánchez, es un artista vinculado a la contemporaneidad desde muchos puntos de vista, sobre todo si se considera que su estilo, como hemos dicho, ha metabolizado el lenguaje del arte de la calle y de la pintura mural, y se ha apropiado de elementos de síntesis típicos de la ilustración y del diseño gráfico, integrándolos con frecuentes referencias al lenguaje expresionista y a la sabiduría compositiva de los maestros de la Historia del arte. La preferencia del artista andaluz para las hipertrofias anatómicas de sus retratos se refiere, de hecho, a las técnicas de la caricatura, así como la vena cómica de escenas como La gran carrera, Rue Ravignan – 1900 y El campamento se refiere a los topoi del cómic satírico. Pero no es sólo eso, en sus obras aparecen también soluciones de grafitistas y pictogramas dignos de un pintor de acción.

Matías Sánchez es, por lo tanto, un pintor post-moderno, no tanto en los temas iconográficos, sino más bien en la sintaxis que articula estos temas. Temas que, por cierto, el siempre ha considerado como simples pretextos, como ocasiones para investigar los aspectos estructurales y formales de la pintura.

La obra de Matías Sánchez, como en otros aspectos la de Philip Guston, responde a una profunda necesidad de identificación con los antiguos maestros y a la necesidad de traer su propio testimonio de pintor de la condición humana. La que está representada en las obras de Sánchez no es, de hecho, la humanidad de hoy, sino la humanidad tout court, en perpetuo contraste consigo misma, eternamente conflictiva. El artista la conoce bien, se codea con ella, la observa diariamente, desde hace tiempo. Y en el tiempo su mirada se ha hecho más condescendiente, casi afectuosa hacia las debilidades de esa masa informe de outsider y desheredados.

Textos extraídos de Ivan Quaroni para el catálogo Caóticos de Matías Sánchez

Matías Sánchez Tübingen (Alemania). 1972. Ha participado en ferias internacionales como Art Dubai, ARCOmadrid, India Art Fai, Art Toronto, Art Moscow, Scope New York MACO México, Scope Miami, Contemporary Instambul, Art Chicago. Ha realizado exposiciones en galerías de Berlin, Sevilla, Moscú, Madrid, Milán, Valencia, Toronto, Líbano, Kiev,  en centros como CAC Málaga :”Elegidos para la gloria”, Museo Torrente Ballester “Falsas apariencias. Miradas fragmentadas sobre la infancia” la 11 Bineal Martínez Guerricabeitia, “Solidarios” Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla, XII Bienal de Pamplona entre otros.
Cuenta con obra en Museos, Fundaciones y Colecciones como: Art Museum of University of Southern California, EEUU, CAC Málaga,  CAAC Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla, Museo Cruz Herrera. La Línea de la Concepción. Cádiz, Museo Regional de Arte Moderno de Cartagena, Fundación Cajasol, Sevilla, Colección Caramba, Luc Caurichon. Francia, Colección ART. Las Palmas de Gran Canaria, entre otras.

 

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