El Centro de Arte Contemporáneo de Málaga presenta Vik Muniz, una exposición que repasa el trabajo más personal del artista brasileño, cuyo nombre da título a la exposición, que ha reunido la mayor retrospectiva de sus obras en Europa. Comisariada por Fernando Francés, junto a sus trabajos que representan escenas cotidianas, rostros de famosos y personas anónimas, el artista selecciona obras conocidas del arte clásico para representarlas de una forma muy diferente e inmortalizarlas en retratos fotográficos. Vik Muniz juega con la imaginación del espectador y emplea en sus trabajos materiales nada convencionales. La Gioconda de Leonardo Da Vinci o la Medusa de Caravaggio vistas como nunca antes. La exposición está compuesta por más de un centenar de fotografías. Desde finales de los 80, Vik Muniz trabaja y vive en Nueva York.

 

04 de septiembre – 02 de diciembre

“La mayor parte de lo que hago combina una actitud propia del pop respecto a latemática, con un punto de vista pictórico en cuanto a procesos y materiales”, dice Vik Muniz (Sao Paulo, 1961). Comenzó su carrera como escultor y la necesidad de documentarse con fotografías para hacer su trabajo le llevó a cambiar de medio de expresión artística. Moviéndose continuamente entre diferentes disciplinas como el dibujo o la escultura, el artista traslada la inquietud que siente al enfrentarse a la delgada línea que separa lo real de la ficción. La reproducción de imágenes de conocidas obras clásicas, rostros famosos o simplemente personas anónimas en escenas cotidianas, empleando materiales nada convencionales, hacen que sea un artista único en el arte contemporáneo actual.

Para Fernando Francés, director del CAC Málaga: “Al profundizar en el mundo de Vik Muniz se tiene la necesidad de encontrar elementos reconocibles para reconstruir la realidad que el artista brasileño evoca en cada uno de sus trabajos. Una realidad que conjuga elementos habituales en el povera y en el pop, en el collage y en la instalación, pero no tanto en la fotografía. Pero éste no es un juego fácil. Hay que ser consciente de que Vik Muniz lanza señuelos tramposos en todas sus obras. Invita al espectador a dejarse llevar por la apariencia de una imagen directa e inmediata a primera vista, especialmente a cierta distancia, para después, cuando éste se acerca, pueda descubrir el engaño. Es tarde ya. La obra ha cazado al espectador y la sorpresa no es otra cosa que la prueba de una red que cautiva la mirada sin poder ésta ya dejar de ser cautiva”.

Este ‘juego’ provoca que en el trabajo de Vik Muniz haya que tener en cuenta todo el contexto, el entorno, y la forma en la que su obra llega al público. El artista ha plasmado iconos reconocidos del arte actual y obras clásicas con una mirada diferente, incluso que llega a engañar al espectador: desde cierta distancia, la imagen representa obras de arte o rostros de personalidades conocidas, pero a medida que el espectador se acerca descubre el material del que están hechos, los detalles reflejados, y si bien en alguna ocasión no reproduce fielmente la imagen original, el espectador la reconoce a la perfección, con el ingrediente sorpresa de descubrir de qué está hecho, como Narcisus (2006),lienzo original de Caravaggio, pero representado con basura y trastos viejos.

El artista brasileño maneja como nadie la ilusión óptica. Ante su trabajo se aprecia una propuesta diferente y otra perspectiva de reinterpretar el arte. El ingrediente de denuncia social está presente en su obra. Los materiales no son escogidos por casualidad o porque puedan encajar visualmente mejor en el resultado final. Al crear rostros de estrellas de Hollywood con diamantes (Elizabeth Taylor, 2004) se deduce una intención por hacer eternas a determinadas personas famosas. Algo similar ocurre cuando trabaja con azúcar (Valentina, The Fastest, 1996) y los niños de las plantaciones, o al representar a personalidades brasileñas que aparecen a diario en las revistas de sociedad, incluyéndose a sí mismo, (Self Portrait, 2003) con trozos de papel de estas publicaciones. El empleo de polvo acumulado en las salas expositivas de los museos, salsa de tomate o chocolate son otros recursos empleados debidamente contextualizados en su obra.

Vik Muniz ha llevado a cabo un gran trabajo de investigación visual. A veces, con series cerradas y otras abiertas en las que no sabe cómo acabar. En su investigación, el artista persigue encontrarseñas de identidadque coincidan en los distintos puntos de vista que aporta su obra. Vivir en el extrarradio de una gran ciudad le hizo desarrollar su forma de entender el arte. Canalizó su creatividad fabricándose sus propios juguetes y dibujando ilustraciones de los temas que explicaban sus profesores en clase.

Su habilidad para dibujar le permitió ganar una beca con 14 años para estudiar dibujo. Posteriormente, tras no poder estudiar Psicología, Vik Muniz se licencia en Comunicación en la rama de Publicidad. De hecho, su primer trabajo lo lleva a cabo en el medio publicitario. Aunque algo frustrante esta primera experiencia laboral, gracias a un incidente pudo comprarse los billetes para viajar a Estados Unidos. Eneste país, el artista desarrolla su capacidad artística en el ambiente de Nueva York en los años 80.

En la exposición del CAC Málaga, el artista agrupa por series parte de su extensa obra, invitando al espectador a que se deje guiar por la ilusión que evocan las imágenes que recorren la sala principal y parte del espacio dedicado a las exposiciones permanentes, convirtiendo esta exposición en una de las más importantes que ha tenido lugar en España hasta la fecha.

Vik Muniz colaboró en2010 en el documental Waste Land dirigido por Lucy Walker, que contó con su trabajo en el vertedero más grande del mundo, Jardim Gramacho, en las afueras de Río de Janeiro. El filme fue nominado para el Oscar a la Mejor Película Documental en los Premios de la Academia.

En la última década, destacan las siguientes exposiciones individuales: Beyond the Bonundary between Celebrated Painting and Photo en el Jeonbuk Museum of Art, Gana Art Center, Seúl (2011); Vik Muniz en el Nichido Contemporary Art, Tokyo (2010); Vik Muniz en el Museum of Modern Art (MAM) de Río de Janerio (2009); Artits’s Choice: Vik Muniz, Rebus, en el MoMA – Museum of Modern Art de Nueva York (2008); Vik Muniz Reflex. Museum of Contemporary Art, Montréal, Quebec, Canadá (2007); Vik Muniz Reflex. Seatle Art Museum, Washington (2006); Vik Muniz. The Pennsylvania Academi of the fine Art, Filadelfia (2005); Diamond Divas and Caviar Monsters, Fundación Telefónica, Madrid (2004); Contemporánea, Santiago de Compostela; Museo d’Arte Contemporanea, Roma (ambas en 2003); Model Pictures, The Menil Collection, Houston; Laberints, Espao 13, Fundació JoanMiró, Barcelona (las dos en 2002); The Things Themselves: Pictures of Dust by Vik Muniz, Whitney Museum of American Art, Nueva York; Museu de Arte Moderna, Rio de Janeiro (ambas en 2001).

 

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